Minanbé, una antigua ciudad maya localizada en la selva de Calakmul, en Campeche, conserva 14 monumentos esculpidos, un templo piramidal de más de 13 metros de altura y una estela con una escena de decapitación fechada en el año 849 d. C. El descubrimiento se anunció en junio de 2026, pero el interés arqueológico continúa: el 22 de octubre, especialistas dedicaron una conferencia al estudio de sus monumentos y las inscripciones que podrían ayudar a reconstruir la historia política de este asentamiento.
La ciudad se encuentra en una zona de difícil acceso de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, al sur de México. Su núcleo monumental ocupa aproximadamente 15 hectáreas y contiene plazas, edificios religiosos, estructuras palaciegas y sistemas de manejo del agua.
Las investigaciones, encabezadas por un equipo internacional de arqueólogos, han identificado evidencias de actividad durante el periodo Clásico Tardío y Terminal maya, entre los siglos VII y IX.
Aunque todavía se desconoce quiénes fueron sus principales gobernantes y cuándo quedó abandonada, los monumentos encontrados ofrecen pistas sobre una comunidad que pudo desempeñar un papel relevante en la organización política y económica de la región.
Qué es Minanbé y dónde se encuentra
Minanbé es un antiguo asentamiento maya situado en el sector norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche, al poniente del sitio arqueológico de Chactún.
Su existencia se dio a conocer el 22 de junio de 2026, después de una expedición dirigida por el arqueólogo esloveno Ivan Šprajc, especialista en el reconocimiento de antiguas ciudades mayas.
El equipo estuvo integrado por investigadores mexicanos y eslovenos, además de colaboradores de la comunidad de Constitución, Campeche.
El nombre elegido para el asentamiento tiene un significado relacionado directamente con las dificultades de la exploración.
Procede de dos palabras del maya yucateco: mina’an, que significa «no hay», y be, «camino».
Por tanto, Minanbé puede traducirse como «no hay camino».
La denominación hace referencia a la ausencia de rutas que permitieran acceder fácilmente al lugar, oculto entre una vegetación selvática muy densa.
Los arqueólogos tuvieron que abrirse paso por el terreno para comprobar la existencia de las estructuras que previamente habían identificado mediante tecnología de detección remota.
Los principales datos de Minanbé
| Característica | Información conocida |
| Ubicación | Calakmul, Campeche, México |
| Significado del nombre | No hay camino |
| Descubrimiento anunciado | 22 de junio de 2026 |
| Núcleo monumental | Aproximadamente 15 hectáreas |
| Monumentos esculpidos | 14 estelas y altares |
| Construcción destacada | Templo piramidal de más de 13 metros |
| Periodo de mayor desarrollo | Clásico Tardío y Terminal |
| Fecha identificada en una estela | 849 d. C. |
| Tecnología utilizada | LiDAR y fotogrametría |
| Acceso turístico | No habilitado |
Las cifras corresponden al conocimiento disponible en octubre de 2026. Las investigaciones todavía pueden ampliar la información sobre la extensión, la cronología y la organización del asentamiento.
Qué novedades se conocen de Minanbé en octubre de 2026
El descubrimiento de Minanbé se anunció en junio, cuando los investigadores dieron a conocer sus principales estructuras y monumentos.
Cuatro meses después, el interés científico se centra especialmente en el análisis de las inscripciones jeroglíficas y las representaciones talladas en piedra.
El 22 de octubre de 2026 se programó en el Museo de Arquitectura Maya, ubicado en el Baluarte de Nuestra Señora de la Soledad, en Campeche, una conferencia titulada Vislumbrando el camino: los monumentos esculpidos de Minanbé, Campeche.
En ella participaron como ponentes el epigrafista Octavio Quetzalcóatl Esparza Olguín, investigador universitario especializado en escritura maya, y la arqueóloga Adriana Velázquez Morlet, responsable de la representación del patrimonio arqueológico federal en Campeche.
La actividad tenía como objetivo explicar los avances en el estudio de los monumentos y su posible contribución al conocimiento de las antiguas ciudades mayas de la región.
Es necesario diferenciar las dos fechas: los 14 monumentos, la escena de decapitación y las primeras referencias cronológicas ya eran conocidos desde junio.
La información oficial difundida antes de la conferencia de octubre no detalló un nuevo hallazgo arqueológico específico. Por tanto, no puede afirmarse que los especialistas descubrieran en ese encuentro otra estela o identificaran definitivamente a un nuevo gobernante.
La relevancia de esta etapa consiste en continuar interpretando las evidencias recuperadas.
Los 14 monumentos de Minanbé podrían revelar su historia política
Uno de los descubrimientos más significativos es el conjunto de 14 estelas y altares, varios de ellos con inscripciones jeroglíficas y representaciones de personajes.
Los monumentos se encontraron cerca del extremo de una calzada que conecta los sectores central y noreste del asentamiento.
Su disposición sugiere que formaban parte de un espacio relevante para la vida ceremonial y política de la ciudad.
En el mundo maya, las estelas podían utilizarse para representar gobernantes, conmemorar acontecimientos o registrar determinadas fechas.
Los textos grabados también podían incluir nombres, títulos y referencias a ceremonias.
Los altares, generalmente de menor altura, podían formar parte de estos mismos espacios monumentales.
La presencia de un conjunto tan numeroso en Minanbé sugiere que el asentamiento pudo ocupar una posición destacada dentro de su entorno.
Sin embargo, todavía no se ha demostrado que fuera una capital independiente ni que ejerciera dominio sobre otras ciudades.
Para reconstruir su jerarquía política será necesario conocer mejor el contenido de las inscripciones y compararlo con las evidencias de otros sitios mayas.
Una estela representa una decapitación y contiene una fecha de 849 d. C.
La Estela 1 es uno de los monumentos más llamativos recuperados en Minanbé.
En su parte superior aparece un personaje que sostiene un instrumento semejante a un cuchillo o un hacha frente a otro individuo, en una escena interpretada como una decapitación.
Junto a la representación se conserva un signo calendárico identificado como 5 ajaw, relacionado por los especialistas con una fecha correspondiente al año 849 d. C.
Esta referencia sitúa el monumento durante el periodo Clásico Terminal, una etapa en la que numerosas ciudades de las tierras bajas mayas experimentaron profundas transformaciones.
La fecha permite establecer un punto de referencia para estudiar la actividad monumental de Minanbé.
Sin embargo, no significa necesariamente que toda la ciudad fuera construida en ese año.
Tampoco demuestra que la escena represente un acontecimiento ocurrido exactamente en la fecha registrada.
El significado del monumento depende de una interpretación conjunta de la imagen, el calendario y las posibles inscripciones asociadas.
¿La escena demuestra que hubo una guerra?
No necesariamente.
Las escenas violentas en el arte maya pueden estar relacionadas con ceremonias, acontecimientos políticos, cautivos o representaciones del ejercicio del poder.
Su interpretación depende de los símbolos presentes y del contexto arqueológico.
Por ahora, no existen pruebas suficientes para afirmar que Minanbé fue destruida mediante una guerra a partir de esta única representación.
La escena constituye una evidencia relevante de las prácticas visuales y políticas de la época, pero no permite reconstruir por sí sola la historia militar del asentamiento.
Lo que sí demuestra es que, hacia el siglo IX, sus habitantes o gobernantes utilizaban monumentos esculpidos para transmitir mensajes cuyo significado era importante para la comunidad.
El Monumento 6 podría conservar una fecha del siglo VII
Otro de los hallazgos más interesantes es el denominado Monumento 6.
Se trata de una pieza fragmentada que conserva una figura humana en su cara frontal y varios elementos jeroglíficos en los costados.
El personaje aparece representado con un atuendo elaborado, que incluye un tocado de plumas, pectoral, muñequeras y collares.
Los investigadores lo interpretan como la imagen de un gobernante.
Uno de los textos conserva parte de una fecha correspondiente al sistema de cuenta larga utilizado por los mayas.
Su lectura provisional apunta a un acontecimiento ocurrido hacia finales del siglo VII.
Si esta interpretación se confirma, podría convertirse en una de las referencias cronológicas más antiguas documentadas en el asentamiento.
La diferencia temporal respecto a la Estela 1 resulta especialmente interesante.
Sugiere que la actividad monumental de Minanbé pudo desarrollarse durante un periodo prolongado, aunque todavía no se conoce la sucesión de gobernantes ni la continuidad de sus instituciones políticas.
| Monumento | Evidencia identificada | Qué permite investigar |
| Estela 1 | Escena de decapitación y referencia a 849 d. C. | Actividad ceremonial del siglo IX |
| Monumento 6 | Figura de un gobernante y posible fecha del siglo VII | Historia política anterior del asentamiento |
| Otros altares y estelas | Representaciones y restos de jeroglíficos | Ceremonias, personajes y relaciones regionales |
Las fechas corresponden a interpretaciones epigráficas y no permiten establecer todavía una cronología completa de la ciudad.
¿Por qué algunos monumentos fueron rotos o alterados?
Los investigadores observaron que varios monumentos parecen haber sufrido modificaciones deliberadas.
Su posición y estado de conservación sugieren que algunas piezas pudieron ser desplazadas, fragmentadas o alteradas intencionadamente.
El Monumento 6 constituye uno de los ejemplos más destacados.
Este comportamiento plantea preguntas sobre las transformaciones políticas y culturales que experimentó Minanbé.
En otras ciudades mayas se han documentado alteraciones de monumentos relacionadas con cambios de poder, reutilización de espacios o transformaciones de las prácticas ceremoniales.
Una de las hipótesis consideradas para Minanbé es la posible llegada posterior de grupos procedentes del norte de la península de Yucatán.
Estos grupos podrían haber intervenido en antiguos espacios monumentales después del abandono del asentamiento.
No obstante, esta posibilidad continúa siendo una hipótesis, no una invasión demostrada.
Todavía es necesario determinar cuándo se produjeron las alteraciones, quiénes participaron en ellas y qué significado tuvieron.
El estudio de los monumentos puede aportar información decisiva sobre las últimas etapas de ocupación de la ciudad.
Una pirámide de más de 13 metros destaca entre sus edificios
El núcleo monumental de Minanbé contiene plazas rodeadas de edificios palaciegos y religiosos.
Entre sus construcciones destaca un templo piramidal que supera los 13 metros de altura.
El edificio conserva características arquitectónicas relacionadas con el estilo Río Bec, entre ellas elementos de mampostería fina, paneles lisos y una escalinata pronunciada.
Este estilo se desarrolló en diferentes asentamientos de las tierras bajas mayas y se caracteriza por soluciones arquitectónicas particulares.
La presencia de rasgos similares en Minanbé permite estudiar posibles contactos culturales y la circulación de conocimientos constructivos.
Sin embargo, compartir un estilo arquitectónico no significa necesariamente depender políticamente de otra ciudad.
Las técnicas y formas artísticas podían difundirse mediante relaciones entre comunidades.
Además del templo, el asentamiento conserva otras estructuras que sugieren una organización planificada del espacio.
Los arqueólogos identificaron plazas, edificios de grandes dimensiones y una calzada que conecta distintos sectores del núcleo monumental.
Estas características permiten considerarlo un asentamiento de cierta complejidad, aunque su población todavía no ha podido calcularse con precisión.
LiDAR: la tecnología que permitió encontrar Minanbé bajo la selva
El descubrimiento comenzó con el análisis de imágenes obtenidas mediante LiDAR, una tecnología que utiliza pulsos láser para elaborar modelos detallados de la superficie terrestre.
En zonas cubiertas por vegetación, este procedimiento permite detectar formas del terreno que podrían corresponder a estructuras antiguas.
Gracias a este sistema, los especialistas identificaron un conjunto monumental de aproximadamente 15 hectáreas.
Las imágenes mostraban posibles edificios, plazas y modificaciones del paisaje ocultas bajo la cobertura forestal.
Sin embargo, el LiDAR no permite determinar automáticamente qué cultura construyó las estructuras ni cuándo fueron utilizadas.
Por ello, los investigadores tuvieron que trasladarse al terreno para comprobar los indicios.
El equipo dirigido por Ivan Šprajc recorrió una zona selvática de difícil acceso, donde la ausencia de caminos complicó el reconocimiento arqueológico.
Una vez allí, pudo confirmar la presencia de estructuras monumentales y documentar sus principales características.
Este procedimiento demuestra cómo la combinación de tecnología y exploración tradicional está ampliando el conocimiento sobre las ciudades mayas.
Los monumentos también se estudian mediante modelos 3D
Para analizar las estelas y los altares, los arqueólogos realizaron un levantamiento fotogramétrico.
Se utilizaron aproximadamente 500 fotografías para elaborar modelos tridimensionales de los 14 monumentos.
Estas representaciones digitales permiten observar sus superficies desde distintos ángulos y examinar detalles difíciles de distinguir directamente.
La técnica resulta especialmente útil porque muchos relieves se encuentran erosionados.
Los modelos facilitan el estudio de los signos jeroglíficos y permiten conservar una documentación detallada del estado de las piezas.
No obstante, cuando una inscripción ha perdido demasiada información, la tecnología no siempre permite recuperar una lectura segura.
Por esa razón, algunas interpretaciones continúan siendo provisionales.
Los sistemas de agua y las terrazas ofrecen pistas sobre su economía
Minanbé no destaca únicamente por sus templos y monumentos.
Los investigadores también identificaron terrazas, humedales y canalizaciones hidráulicas.
Estas estructuras sugieren que sus habitantes modificaron el paisaje para aprovechar los recursos naturales y gestionar la disponibilidad de agua.
En las tierras bajas mayas, el abastecimiento hídrico desempeñaba un papel fundamental para sostener los asentamientos y las actividades agrícolas.
Las ciudades desarrollaron diferentes soluciones para almacenar, conducir o aprovechar el agua de lluvia.
En Minanbé, las evidencias encontradas apuntan a una transformación organizada del entorno.
Los investigadores consideran posible que el asentamiento desempeñara una función económica relevante en una región donde la agricultura alcanzó un desarrollo considerable durante el Clásico Tardío.
La comercialización de excedentes agrícolas podría haber contribuido a su importancia regional.
Sin embargo, todavía no se conocen los volúmenes de producción, las rutas comerciales concretas ni el número de habitantes.
Para comprobar estas hipótesis serán necesarios nuevos estudios de los espacios agrícolas y de los materiales arqueológicos.
Qué relación tuvo Minanbé con Calakmul y otras ciudades mayas
Su ubicación dentro de la Reserva de la Biosfera de Calakmul plantea interrogantes sobre las relaciones políticas del asentamiento.
Minanbé se encuentra al poniente de Chactún, otra antigua ciudad maya identificada durante investigaciones anteriores en la región.
Durante el periodo Clásico, diferentes ciudades mayas mantuvieron alianzas, rivalidades y relaciones comerciales que cambiaron a lo largo del tiempo.
La presencia de monumentos con inscripciones podría ayudar a determinar si los gobernantes de Minanbé tuvieron vínculos con otros centros políticos.
No obstante, todavía no se ha demostrado que la ciudad estuviera subordinada a Calakmul ni que formara parte de una alianza concreta.
La proximidad geográfica no es suficiente para establecer una relación política.
Para ello sería necesario identificar inscripciones que mencionaran a gobernantes, acontecimientos compartidos o títulos relacionados con otras ciudades.
El estudio de los jeroglíficos podría aportar algunas respuestas.
También será relevante comparar la arquitectura, los materiales arqueológicos y la cronología de Minanbé con la de los asentamientos próximos.
Esta investigación puede ayudar a comprender cómo se organizaban las comunidades del sur de Campeche durante los últimos siglos del periodo Clásico.
Cuándo fue abandonada Minanbé
La fecha exacta del abandono de Minanbé todavía se desconoce.
Los monumentos estudiados proporcionan referencias que podrían situar determinados acontecimientos entre finales del siglo VII y el año 849 d. C.
Estos datos indican que el asentamiento tuvo actividad monumental durante una parte importante del periodo Clásico.
Sin embargo, no permiten establecer cuándo dejó de estar habitado.
Durante los siglos IX y X, diferentes ciudades mayas experimentaron procesos de transformación y abandono.
Estos cambios no ocurrieron de manera simultánea ni respondieron necesariamente a una sola causa.
Las investigaciones sobre Minanbé deberán determinar si su evolución estuvo relacionada con transformaciones políticas regionales, cambios ambientales, reorganización económica u otros factores.
También será necesario estudiar la posible ocupación posterior del lugar.
Las alteraciones detectadas en algunos monumentos sugieren que pudieron producirse intervenciones después de su etapa principal de desarrollo.
Por ahora, la evidencia disponible no permite reconstruir una secuencia completa.
¿Se puede visitar Minanbé?
Minanbé no está habilitada actualmente como zona arqueológica turística.
Se encuentra dentro de una región selvática protegida y carece de las infraestructuras necesarias para recibir visitantes de manera regular.
No se han anunciado horarios de apertura, venta de entradas ni una fecha oficial para permitir el acceso turístico.
La investigación del asentamiento se encuentra todavía en una etapa inicial.
Antes de plantear posibles visitas sería necesario evaluar las condiciones de conservación de los edificios y monumentos, así como las restricciones ambientales de la zona.
Las inscripciones talladas en piedra requieren especial protección frente al deterioro y las intervenciones humanas.
Por tanto, quienes deseen conocer el patrimonio maya de Campeche deben distinguir entre las zonas arqueológicas abiertas al público y los asentamientos que continúan bajo investigación.
Minanbé pertenece actualmente a esta segunda categoría.
Los grandes interrogantes que todavía rodean a Minanbé
Los descubrimientos realizados en 2026 han permitido identificar las principales características del asentamiento, pero también han abierto nuevas preguntas.
Entre las más relevantes se encuentran las siguientes:
- Quiénes gobernaron la ciudad. Las representaciones sugieren la existencia de personajes con autoridad, pero todavía no se ha reconstruido una sucesión de gobernantes.
- Qué importancia política tuvo. Los monumentos indican cierta relevancia regional, aunque no se conocen sus posibles relaciones de subordinación o alianza.
- Cuándo fue abandonada. Las fechas identificadas no permiten determinar el final exacto de la ocupación.
- Por qué se alteraron algunos monumentos. Se estudia si existieron transformaciones políticas o intervenciones posteriores.
- Cómo funcionaba su economía. Las terrazas y canalizaciones sugieren actividades agrícolas organizadas, pero faltan datos sobre la producción y los intercambios.
La interpretación de las inscripciones jeroglíficas será una de las herramientas fundamentales para avanzar.
También harán falta investigaciones arquitectónicas y estudios más detallados del entorno.
Minanbé constituye así una oportunidad para comprender mejor una parte de la historia maya que todavía presenta importantes lagunas.
El descubrimiento de esta ciudad en junio de 2026 amplió el mapa arqueológico de las tierras bajas mayas, mientras que el interés renovado por sus monumentos en octubre demuestra que el verdadero trabajo científico comienza después de localizar las estructuras.
Sus 14 estelas y altares, la escena fechada en 849 d. C. y los restos de una compleja organización urbana muestran que Minanbé tuvo una historia política, ceremonial y económica que todavía no conocemos por completo. Lo que sus investigadores logren descifrar en los próximos años podría ayudar a entender mejor cómo vivieron y se transformaron las comunidades mayas del sur de Campeche hace más de mil años.