Tren Maya ingresó 542 millones de pesos en 2025, pero sus gastos superaron los 4,810 millones

Tren Maya

El Tren Maya registró ingresos propios por 541.8 millones de pesos durante 2025, mientras sus gastos y otras pérdidas alcanzaron los 4,810.3 millones. La diferencia, de aproximadamente 4,268.6 millones de pesos, pone de manifiesto la dependencia financiera del proyecto ferroviario de las transferencias gubernamentales y otros recursos públicos. Los datos, recogidos en la Cuenta Pública de 2025 y examinados nuevamente en una información publicada el 22 de octubre de 2026, muestran que los ingresos comerciales casi se duplicaron respecto al año anterior, pero todavía están lejos de cubrir los costos de funcionamiento.

La empresa, administrada por la Secretaría de la Defensa Nacional, obtuvo más dinero mediante el transporte de pasajeros, la renta de espacios comerciales y otros servicios. Sin embargo, también aumentaron considerablemente sus gastos.

El contraste resulta especialmente relevante porque el Gobierno federal mantiene el objetivo de que el Tren Maya alcance su punto de equilibrio financiero en 2030, una meta que dependerá del crecimiento de los ingresos, el control de los costos y la incorporación de nuevas actividades, como el transporte de carga.

Cuánto dinero ingresó el Tren Maya durante 2025

Los ingresos propios del Tren Maya ascendieron a 541 millones 765 mil 93 pesos entre enero y diciembre de 2025.

La cifra incluye ingresos por venta de bienes y prestación de servicios, una categoría más amplia que la recaudación exclusivamente procedente de boletos.

En 2024, la misma actividad había generado 275 millones 831 mil 547 pesos.

Por tanto, los ingresos comerciales aumentaron un 96.4% en términos nominales durante 2025.

Indicador20242025Variación
Ingresos propios275.8 millones541.8 millones+96.4%
Gastos de funcionamiento2,629.7 millones4,221.7 millones+60.5%
Gastos totales y otras pérdidas2,837.2 millones4,810.3 millones+69.5%
Diferencia entre ingresos propios y gastos totales-2,561.4 millones-4,268.6 millonesSe amplió

Cifras en pesos mexicanos, redondeadas a millones. La diferencia entre ingresos comerciales y gastos no equivale al resultado contable final de la empresa, porque excluye las transferencias y otros ingresos.

Aunque la facturación prácticamente se duplicó, el incremento partió de una base relativamente pequeña.

El proyecto todavía se encuentra en una etapa de expansión de sus servicios y no ha conseguido generar ingresos propios suficientes para financiar su funcionamiento.

Los ingresos crecieron gracias a nuevas actividades comerciales

Durante 2025, el Tren Maya amplió su oferta más allá de la venta de boletos.

Entre las actividades incorporadas o desarrolladas figuran la renta de locales comerciales, los espacios publicitarios, los paquetes turísticos y otros servicios asociados a las estaciones y al transporte de pasajeros.

La empresa también añadió horarios y desarrolló conexiones complementarias para facilitar los desplazamientos.

Esta diversificación busca aumentar los ingresos sin depender exclusivamente de la cantidad de personas que viajan en tren.

Sin embargo, el crecimiento comercial debe evaluarse junto con los gastos que implica prestar esos servicios.

Facturar más no significa necesariamente reducir el déficit de funcionamiento si los costos aumentan a un ritmo o desde una base que impide cerrar la brecha financiera.

Los gastos del Tren Maya alcanzaron 4,810 millones de pesos

El estado financiero de 2025 registra 4,810 millones 317 mil 879 pesos en gastos y otras pérdidas.

La cifra se divide principalmente entre gastos de funcionamiento y otros conceptos contables.

Los gastos de funcionamiento ascendieron a 4,221.7 millones, mientras que las otras pérdidas y gastos extraordinarios representaron aproximadamente 588.3 millones.

La composición es importante porque no todas las partidas corresponden a salidas de efectivo realizadas durante el año.

ConceptoImporte en 2025
Servicios generales3,124.6 millones
Servicios personales870.8 millones
Materiales y suministros226.2 millones
Otros gastos y pérdidas extraordinarias588.3 millones
Otras ayudas0.3 millones
Total4,810.3 millones

Cifras redondeadas a millones de pesos.

Los servicios generales fueron, con diferencia, la partida más elevada.

Representaron aproximadamente el 65% del total de gastos y otras pérdidas registrados durante 2025.

Mantenimiento, seguros y servicios concentran buena parte de los costos

La partida de servicios generales alcanzó los 3,124.6 millones de pesos.

Incluye diferentes contrataciones necesarias para mantener en funcionamiento las instalaciones y el servicio ferroviario.

Entre ellas se encuentran seguros, limpieza, asesorías, mantenimiento de infraestructura y conservación del material rodante.

Los gastos de personal sumaron otros 870.8 millones de pesos.

Por su parte, los materiales y suministros representaron 226.2 millones.

Estas partidas muestran que un ferrocarril necesita mantener una estructura de costos incluso cuando la cantidad de pasajeros todavía no es suficiente para financiarla.

El mantenimiento de vías, estaciones, equipos y servicios de seguridad no desaparece durante los periodos de menor demanda.

La empresa debe asumir buena parte de esos gastos para mantener el transporte disponible.

El Tren Maya solo cubrió el 11.3% de sus gastos con ingresos propios

La relación entre ingresos comerciales y gastos totales permite dimensionar la situación financiera del proyecto.

Durante 2025, por cada 100 pesos registrados en gastos y otras pérdidas, el Tren Maya generó aproximadamente 11.3 pesos de ingresos propios.

<bold>Relación entre ingresos propios y gastos totales en 2025</bold>

IndicadorResultado
Ingresos propios541.8 millones de pesos
Gastos y otras pérdidas4,810.3 millones de pesos
Cobertura mediante ingresos propios11.3%
Brecha entre ingresos propios y gastos4,268.6 millones de pesos
Gastos totales por cada peso ingresado comercialmente8.88 pesos

Este cálculo ayuda a entender la magnitud de la diferencia.

Si se toman como referencia exclusivamente los gastos de funcionamiento, sin incorporar las otras pérdidas contables, los ingresos comerciales cubrieron alrededor del 12.8%.

La distinción es relevante: el 11.3% corresponde a la comparación con todos los gastos y pérdidas registrados, mientras que el 12.8% se calcula únicamente sobre los gastos de funcionamiento.

Ambos indicadores muestran una dependencia elevada de recursos ajenos a las ventas comerciales.

No obstante, ninguno debe confundirse con una medición completa del flujo de efectivo ni con el costo de construcción del ferrocarril.

¿De dónde salió el dinero para mantener operando al Tren Maya?

La empresa recibió recursos públicos mediante distintos mecanismos.

Las transferencias y subsidios del Gobierno federal ascendieron a 1,674.3 millones de pesos durante 2025.

Además, una parte relevante del financiamiento provino del Fideicomiso de Administración y Pago 108697.

La documentación examinada identifica aproximadamente 2,659 millones de pesos procedentes de ese fideicomiso, que contribuyeron a financiar las necesidades operativas.

Procedencia de recursosImporte aproximado
Transferencias y subsidios federales1,674.3 millones
Recursos del fideicomiso público identificados para la operación2,659.0 millones
Total de ambos conceptos4,333.3 millones

La suma de estos conceptos no debe interpretarse como una partida adicional a todos los ingresos registrados en el estado financiero.

Los recursos públicos aparecen distribuidos entre diferentes categorías contables y algunos se integran en el apartado de otros ingresos y beneficios.

Por eso, para evaluar correctamente la dependencia financiera es necesario distinguir entre recaudación comercial, subsidios, transferencias e ingresos contables extraordinarios.

La importancia de estos apoyos es evidente: sin recursos adicionales a sus ventas, la empresa no habría podido cubrir sus gastos en las condiciones registradas durante 2025.

¿El Tren Maya tuvo pérdidas o ganancias en 2025?

Existe un detalle contable fundamental que puede pasar inadvertido.

A pesar de la diferencia de 4,268.6 millones entre ingresos propios y gastos, el estado financiero del Tren Maya presenta un resultado positivo de 245.9 millones de pesos para 2025.

Esto se explica porque la empresa registró ingresos y beneficios adicionales a su actividad comercial.

El resultado se obtiene de las siguientes partidas:

ConceptoImporte
Ingresos por venta de bienes y servicios541.8 millones
Transferencias y subsidios1,674.3 millones
Otros ingresos y beneficios2,840.1 millones
Ingresos y beneficios totales5,056.2 millones
Gastos y otras pérdidas4,810.3 millones
Resultado contable del ejercicio+245.9 millones

Esta diferencia cambia sustancialmente la interpretación de las cifras.

El Tren Maya no registró una pérdida contable final de 4,268.6 millones de pesos.

Esa cantidad representa la brecha entre sus ingresos propios y sus gastos totales, antes de incorporar transferencias, subsidios y otros beneficios.

Una vez incluidos todos los conceptos contables, el ejercicio terminó con un resultado positivo.

Sin embargo, ese superávit no demuestra que el servicio ferroviario haya alcanzado la autosuficiencia financiera.

El balance positivo depende de ingresos adicionales a los obtenidos directamente de su actividad comercial.

Esta distinción es esencial para valorar la rentabilidad real del proyecto y evitar titulares que confundan déficit comercial con pérdidas contables definitivas.

Los ingresos crecieron, pero los gastos también aumentaron considerablemente

La comparación entre 2024 y 2025 permite identificar un cambio en la estructura financiera del Tren Maya.

Los ingresos propios crecieron 96.4%, mientras que los gastos de funcionamiento aumentaron aproximadamente 60.5%.

A primera vista, esto podría parecer una mejora suficiente.

Sin embargo, el volumen de gastos era considerablemente mayor que el de ingresos.

Por eso, aunque la recaudación creció más en términos porcentuales, la diferencia absoluta entre ingresos comerciales y gastos continuó ampliándose.

En 2024, la brecha frente a todos los gastos y pérdidas fue de aproximadamente 2,561.4 millones de pesos.

En 2025 aumentó hasta los 4,268.6 millones.

La diferencia se incrementó en unos 1,707.2 millones de pesos.

Esto muestra por qué las tasas de crecimiento deben analizarse junto con las cantidades reales.

Duplicar unos ingresos relativamente pequeños puede representar una mejora comercial significativa sin acercar suficientemente a una empresa a su punto de equilibrio.

¿Cuántos pasajeros transportó el Tren Maya durante 2025?

Durante 2025, el Tren Maya transportó aproximadamente 1.3 millones de pasajeros.

La cifra ofrece una referencia útil sobre la demanda alcanzada, aunque no permite calcular directamente cuánto pagó cada usuario por su boleto.

Los 541.8 millones de pesos de ingresos propios incluyen otras actividades comerciales, además del transporte de personas.

Por tanto, dividir toda esa recaudación entre el número de pasajeros no ofrece el precio promedio real de los boletos.

Tampoco sería correcto repartir todos los gastos de la empresa entre los pasajeros y presentar el resultado como el costo efectivo de transportar a cada persona.

La infraestructura puede generar otros ingresos, y algunos gastos corresponden a activos, servicios y actividades que no dependen directamente del número de viajeros.

Para conocer la rentabilidad específica del transporte de pasajeros sería necesario disponer de información desagregada sobre ingresos por boletaje y costos atribuibles a ese servicio.

Esta diferencia resulta especialmente relevante porque la empresa busca desarrollar otras líneas de negocio.

El transporte de carga será clave para aumentar los ingresos

Una de las apuestas para mejorar las cuentas del Tren Maya es incorporar progresivamente el transporte ferroviario de mercancías.

Hasta ahora, buena parte de la actividad comercial se ha concentrado en el traslado de pasajeros y los servicios turísticos.

La carga permitiría ampliar el uso de la infraestructura y captar ingresos de empresas que necesitan transportar productos por el sureste mexicano.

El potencial de esta actividad dependerá de varios factores.

Entre ellos se encuentran la disponibilidad de terminales, las conexiones logísticas, los costos frente al transporte por carretera y los volúmenes de mercancías que realmente contraten las empresas.

También será necesario comprobar si los nuevos ingresos compensan las inversiones y gastos adicionales que exige operar servicios de carga.

Transportar mercancías no garantiza automáticamente la rentabilidad, pero puede ampliar las fuentes de ingresos y reducir la dependencia exclusiva del turismo y los pasajeros.

La evolución de este negocio será uno de los elementos fundamentales para evaluar el objetivo financiero establecido para 2030.

El Gobierno espera que el Tren Maya alcance el equilibrio financiero en 2030

La administración del proyecto mantiene la previsión de alcanzar el punto de equilibrio financiero durante 2030.

La meta fue reiterada en octubre de 2026, después de presentar los avances en pasajeros, recaudación y nuevas actividades comerciales.

El objetivo implica que, para entonces, la empresa debería conseguir una relación más equilibrada entre sus ingresos y los gastos que necesita afrontar.

Sin embargo, alcanzar el punto de equilibrio admite diferentes definiciones.

Una empresa puede cubrir sus gastos de funcionamiento sin generar necesariamente recursos suficientes para recuperar toda la inversión realizada en construir su infraestructura.

También puede presentar un resultado contable positivo gracias a ingresos extraordinarios sin ser autosuficiente mediante sus ventas.

Por ese motivo, cualquier evaluación del cumplimiento de la meta deberá especificar qué concepto de equilibrio está utilizando.

Cuánto tendrían que aumentar los ingresos para cubrir los gastos actuales

Tomando como referencia las cifras de 2025, los ingresos propios tendrían que multiplicarse aproximadamente por 8.9 para igualar todos los gastos y otras pérdidas de aquel ejercicio.

Si el objetivo se limitara a cubrir los gastos de funcionamiento, necesitarían multiplicarse alrededor de 7.8 veces.

La comparación es ilustrativa.

No constituye una previsión para 2030, porque tanto los ingresos como los gastos cambiarán durante los próximos años.

La incorporación del transporte de carga podría elevar la recaudación, pero también implicaría nuevas necesidades operativas.

Por tanto, el cumplimiento de la meta dependerá tanto del crecimiento comercial como del comportamiento futuro de los costos.

El presupuesto de 2027 contempla 18,180 millones de pesos para el proyecto

Las perspectivas financieras también deben analizarse teniendo en cuenta el presupuesto público.

La propuesta presupuestaria para 2027 contempla 18,180 millones de pesos destinados al Tren Maya.

La cifra corresponde a una asignación planteada por el Ejecutivo federal y, al momento de conocerse la información de octubre, todavía debía ser discutida y aprobada por el Congreso.

No debe confundirse con los subsidios operativos utilizados durante 2025.

Las asignaciones presupuestarias pueden atender diferentes necesidades del proyecto, como inversiones, mantenimiento, ampliaciones e infraestructura.

Por ello, tampoco sería correcto interpretar automáticamente los 18,180 millones como una pérdida prevista de la empresa.

Para determinar su destino es necesario examinar la distribución presupuestaria y las partidas autorizadas.

El dato, sin embargo, muestra que el ferrocarril continúa ocupando un lugar relevante dentro de las prioridades de inversión pública.

Por qué un ferrocarril público no se evalúa únicamente por sus ganancias

La discusión sobre el Tren Maya no se limita a determinar si sus boletos y actividades comerciales generan suficiente dinero para cubrir los gastos.

Las infraestructuras ferroviarias también pueden producir beneficios económicos y sociales que no aparecen directamente en la cuenta de resultados de la empresa operadora.

Entre ellos figuran la conectividad regional, el acceso al transporte, las oportunidades logísticas y la actividad económica asociada a las estaciones.

Sin embargo, estos posibles beneficios deben medirse mediante indicadores concretos.

No basta con afirmar que existen para justificar cualquier nivel de gasto público.

Una evaluación completa debería considerar la demanda real, el costo por servicio prestado, el impacto económico regional y las alternativas disponibles.

También tendría que distinguir entre los beneficios para los usuarios, los efectos sobre los negocios cercanos y los recursos públicos necesarios para sostener el proyecto.

La rentabilidad financiera y la utilidad social son cuestiones relacionadas, pero no equivalentes.

Un servicio público puede requerir subsidios y generar beneficios sociales. La pregunta económica consiste en determinar si esos beneficios justifican los recursos utilizados y si existen formas más eficientes de conseguirlos.

Qué indicadores permitirán saber si mejora la situación financiera

El crecimiento de los ingresos propios durante 2025 constituye una señal positiva, pero no basta para evaluar la evolución futura del Tren Maya.

Los próximos informes deberán permitir observar varios aspectos de manera conjunta.

Entre los más relevantes se encuentran la recaudación comercial, los gastos de funcionamiento, el número de pasajeros y los ingresos procedentes de nuevos servicios.

También será necesario analizar cuánto recibe la empresa mediante transferencias y fideicomisos.

Una mejora financiera sostenida debería reflejarse en una mayor capacidad para cubrir gastos con recursos propios, no únicamente en un incremento de los ingresos contables procedentes de apoyos públicos.

Por ejemplo, si la venta de servicios continuara creciendo mientras los gastos se estabilizan, la brecha de funcionamiento podría comenzar a reducirse.

En cambio, si las nuevas actividades exigieran inversiones y costos superiores a sus ingresos adicionales, la autosuficiencia podría retrasarse.

La evolución del transporte de carga y el cumplimiento de la meta de 2030 serán especialmente relevantes para determinar qué escenario termina imponiéndose.

El verdadero desafío financiero del Tren Maya está en reducir su dependencia de recursos públicos

Los resultados de 2025 muestran dos realidades que deben analizarse conjuntamente.

La primera es que los ingresos comerciales del Tren Maya prácticamente se duplicaron, pasando de 275.8 a 541.8 millones de pesos.

La segunda es que el conjunto de gastos y otras pérdidas aumentó hasta 4,810.3 millones, una cantidad muy superior a la recaudación generada por sus servicios.

El ejercicio terminó con un superávit contable de 245.9 millones gracias a la incorporación de transferencias y otros beneficios. Por ello, no sería correcto presentar la diferencia entre ingresos propios y gastos como una pérdida contable final.

El principal desafío del Tren Maya no consiste únicamente en transportar más pasajeros o incrementar la venta de boletos, sino en conseguir que sus actividades comerciales financien una proporción creciente de su funcionamiento. La incorporación del transporte de carga y el desarrollo de nuevos servicios serán determinantes para comprobar si el proyecto puede acercarse al equilibrio prometido para 2030 y reducir progresivamente su dependencia del presupuesto público.

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